Juchitán de Zaragoza se posiciona como una de las ciudades con mayor incidencia de homicidios dolosos en México, al ubicarse en el quinto lugar nacional entre 88 ciudades, de acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).
La cifra fue confirmada por el fiscal general de Oaxaca, Bernardo Rodríguez Alamilla, quien advirtió que este escenario refleja la urgencia de replantear y reforzar las estrategias de seguridad en esta región del Istmo.
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Incidencia delictiva, uno de los principales retos en Juchitán
El funcionario detalló que, además de su posición a nivel nacional, Juchitán encabeza en el estado los delitos de homicidio doloso, extorsión y narcomenudeo, y se mantiene en lugares relevantes en ilícitos como robo a negocio, robo de vehículo, desapariciones y delitos patrimoniales.
Aunque destacó avances derivados de operativos coordinados, como más de 140 detenciones y cateos, así como el aseguramiento de armas, municiones y miles de dosis de droga en el último año, reconoció que la incidencia delictiva continúa siendo uno de los principales retos.
“El hecho de que Juchitán esté en el quinto lugar nacional en homicidio doloso nos obliga a replantear las acciones y a intervenir de manera mucho más directa e integral”, enfatizó.
Impulsarán estrategia para atender violencia
En ese sentido, adelantó que se impulsará una estrategia que vaya más allá del ámbito policial, integrando a sectores empresariales, culturales y organizaciones civiles, con el objetivo de atender las causas estructurales de la violencia.
El fiscal también alertó sobre la creciente participación de adolescentes en actividades delictivas, situación que —dijo— exige una intervención inmediata desde el entorno familiar, educativo y comunitario para frenar su incorporación a grupos criminales.
Asimismo, se han identificado zonas prioritarias dentro del municipio donde se concentrarán acciones focalizadas de seguridad, vigilancia e intervención social, con la finalidad de reducir los índices delictivos.
Rodríguez Alamilla reiteró que el objetivo no solo es contener la violencia en el corto plazo, sino sentar las bases para la construcción de condiciones sostenibles de paz en Juchitán, una de las ciudades que hoy enfrenta uno de los escenarios más complejos en materia de seguridad en el país.